el bog de El Tostao


Siete corazones.
Junio 3, 2008, 8:04 pm
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Levantó ligeramente la esquina superior izquierda de las cartas que quedaban bajo su mano diestra de tal forma que tanto él, como la cámara que quedaba en el borde de la mesa dejaran enfocadas las letras o números que en ella aparecerían, después, deslizo una carta sobre otra con un ligero movimiento.. y vio la jugada al mismo tiempo que los televidentes.. dos sietes negros y todo ello sin dejar de observar a los otros dos jugadores que quedaban en mesa, el irlandés un tipo con suerte, y el italiano alguien que siempre jugaba sobre seguro.

Ninguno de ellos hizo ni un solo movimiento de los que él, que los venía estudiando desde hace mucho tiempo, esperaba así que el activo uno de sus numerosos tics indicativos de que la jugada no le gustaba… y allá cada cual.

Pusieron todos lo que les correspondía sin subir la apuesta ni una miserable ficha y el croupier deslizó ante él la tercera carta, la recogió con la mano derecha poniéndola bajo la otras dos con un golpe un poco lento como para demostrar que no estaba ansioso por recibir ese nuevo envite, y aún no había tenido tiempo para ver el siete de diamantes cuando el italiano empujó delante de él hacia el centro todas sus fichas y dijo con voz baja, pero firme y clara… ¡mi resto! y el irlandés, como si lo estuviese esperando dijo ¡acepto! y realizo el mismo movimiento con las suyas.

Él, podía haber cubierto la apuesta del italiano y aún así le hubiesen sobrado fichas, pero no llegaba a la del irlandés así que se tenía que jugar el torneo a su propia intuición, y sin darse cuenta sintió el peso de las miradas de toda la sala sobre él… el italiano, siempre juega a lo seguro, el irlandés es el hombre de la suerte… quedaban dos cartas por salir y sólo quedaba un 7 en el total de las 45 cartas restantes así que sus posibilidades eran de 1 sobre 45 y 1 sobre 42 si no le aparecía a la primera, es decir un 4,5 %… y mientras calculaba mentalmente sentía el sudor que comenzaba a inundarle las manos y la parte baja de la espalda…

… y todo ello sin dejar de observar a los contrarios… deliberadamente prolongo su respuesta para aumentar los nervios de sus adversarios, y el irlandés castañeó ligerísimamente la barbilla inferior: farol, uno menos… Voy, dijo sin dudar.

Dos ases y un rey para el irlandés, tres ochos para el italiano, y sus tres sietes…

El croupier volvió rápidamente dos cartas: un as, y el último siete, el de corazones…

Y así es como consiguió el campeonato del mundo y veinte millones de dólares.

 

455 palabras.


1 comentario por mucho
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Muy buen relato …mantiene el supense hasta el final …y que no no debemos asegurarnos nada antes de tiempo …

comentario por Colombine




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